Hace ya dos años que comenzamos esta nueva etapa al frente de Hilero con una idea muy clara: seguir contando las historias de nuestro pueblo desde la cercanía, el cariño y el compromiso con nuestras dos lenguas. Este tiempo nos ha dejado muchísimas alegrías, nuevos proyectos y también algunos retos que queremos compartir con todas vosotras y vosotros.
Durante estos dos años hemos intentado que Hilero siga siendo un espejo cercano de la vida de nuestro pueblo. Un espacio donde tienen cabida tanto las grandes noticias como esas pequeñas historias humanas que tanto nos gustan.
En este camino también hemos querido abrir nuevas puertas y adaptar Hilero a los nuevos tiempos sin perder su esencia. Así han nacido iniciativas como el podcast Hitzat, pensado para conocer con calma a personas de nuestro entorno. También hemos impulsado nuestras redes sociales y la gestión diaria de la web hilerozornotzan.eus, que han aumentado exponencialmente sus visitas e interacciones, algo que nos anima a seguir con la misma ilusión.
Pero no todo el monte es orégano.
Agradecemos muchísimo las palabras que nos dedica Jabi Atutxa en este editorial y también el cariño y el feedback que venimos recibiendo durante estos dos años. Pero, como ese portero que hace un gran partido y aun así termina fastidiado por un gol entre las piernas, a nosotros también nos preocupan las críticas.
Hay dos cuestiones a las que llevamos tiempo intentando dar respuesta: el idioma en el que escribimos y el reparto físico buzón a buzón.
El reparto sigue siendo una de las mayores dificultades. El buzón a buzón forma parte de la identidad de Hilero y lo vamos a seguir haciendo, pero cada vez existe menos oferta profesional para este tipo de distribución y, cuando nuestro repartidor oficial causa baja, mantener un servicio de calidad resulta complicado.
Aun así, seguimos creyendo en la importancia de ese pequeño ritual mensual: encontrar Hilero en el buzón y sentarse a leer historias cercanas. Sabemos, sin embargo, que no siempre conseguimos llegar a todos los hogares, incluso habiendo aumentado considerablemente el número de ejemplares. Por eso recordamos que también se pueden recoger ejemplares en el Ayuntamiento, Zelaieta y Nafarroa. Y, si aun así alguien necesita más, puede ponerse en contacto con nosotros.
En cuanto al idioma, tampoco queremos esquivar el tema. No es que nos haya llegado demasiado ruido, pero sí hemos escuchado comentarios de personas que aseguran que desde que estamos nosotros tiran el Hilero directamente a la basura “porque está todo en euskera”. Estoy seguro de que habrá quien piense justamente lo contrario.
Y no os voy a negar que duele escuchar algo así.
Primero, porque no es verdad. La revista siempre lleva información en ambos idiomas. Y segundo, porque desde el principio asumimos el compromiso de trabajar en nuestras dos lenguas. Creemos sinceramente que tanto el euskera como el castellano forman parte de la realidad cotidiana de nuestro pueblo y queremos que Hilero sea reflejo de ello.
Por eso hacemos un gran esfuerzo para ofrecer nuestras publicaciones en ambos idiomas y recordamos también que, en la web, prácticamente todos los contenidos están disponibles tanto en euskera como en castellano. No es un trabajo sencillo, pero somos los primeros interesados en que nuestra información llegue a todas las personas que quieran leernos.
Queremos aprovechar también para dar las gracias a todos los colaboradores que encuentran en las páginas de Hilero un espacio para llegar con su marca, producto o servicio a todo el pueblo, porque sin ellos esta publicación no sería posible.
Y también recordaros que nos encanta que nos escribáis para proponernos posibles reportajes, sobre todo de personas con historias preciosas detrás que muchas veces solo conoce su entorno cercano y merecen ser contadas.
Al final, Hilero no sería nada sin Zornotza.
Y Zornotza, afortunadamente, sigue siendo un pueblo lleno de historias que merecen ser contadas.
Eskerrik asko danori!
