Un artículo de: Iera Gómez Fisioterapeuta especializada en PsicoNeuroInmunología
DURANTE AÑOS HEMOS APRENDIDO MUY POCO SOBRE NUESTRO PROPIO CUERPO. EL CICLO MENSTRUAL Y LA MENOPAUSIA FORMAN PARTE NATURAL DE LA VIDA DE LAS MUJERES, PERO TODAVÍA HOY SIGUEN RODEADOS DE SILENCIOS, MITOS Y DESINFORMACIÓN. COMPRENDER ESTOS PROCESOS NO SOLO NOS PERMITE CONOCER MEJOR NUESTRO CUERPO, SINO TAMBIÉN CUIDAR NUESTRA SALUD Y VIVIR CADA ETAPA CON MAYOR CONCIENCIA.
Como mujer, llevo muchos años viviendo en primera persona los cambios que se dan durante el ciclo menstrual. Sin embargo, ha sido hace relativamente poco cuando he empezado a vivirlo de manera más consciente, dándole la importancia que realmente merece. Algo por lo que me siento agradecida, pero que también me hace reflexionar sobre la enorme desconexión que todavía existe entre muchas personas y sus propios cuerpos.
Cuando llega la primera menstruación, la menarquia, lejos de ser un acontecimiento especial suele vivirse como un momento de incertidumbre y desconocimiento. La educación menstrual que recibimos es escasa y, en muchas ocasiones, cargada de connotaciones negativas. Por eso terminamos interpretando como disfuncionales algunos signos que en realidad son señales de salud —como los cambios del flujo vaginal a lo largo del ciclo—, mientras que normalizamos síntomas que deberían alertarnos, como el dolor menstrual.
De hecho, desde hace ya varios años el ciclo menstrual se considera un signo vital. Más allá de su función reproductiva, cada fase del ciclo influye en nuestro estado físico, emocional y hormonal. Todos estos cambios son imprescindibles para una correcta salud musculoesquelética, inmunológica, cardiovascular, neurológica y endocrina. Nuestro ciclo menstrual es, en realidad, un reflejo de nuestra salud general.

Y DESPUÉS DEL CICLO… ¿QUÉ OCURRE?
El ciclo menstrual suele mantenerse aproximadamente hasta los 45-55 años. Después comienza otra etapa de la que todavía sabemos menos: la menopausia.
Se define como el año posterior a la última menstruación, aunque forma parte de un proceso más amplio llamado climaterio, que incluye los meses o años previos y posteriores. Durante este periodo descienden los niveles de estrógenos y progesterona, provocando diversos cambios en el cuerpo: sequedad vaginal, menor lubricación, alteraciones en la microbiota, sofocos, cambios en la piel o en la distribución de la grasa corporal. Estos cambios hormonales también pueden influir en el estado emocional, ya que afectan a sustancias como la serotonina o las endorfinas. Sin embargo, la menopausia es mucho más que un conjunto de síntomas. Se trata de una transformación profunda que atraviesa aspectos físicos, emocionales y culturales. Cada mujer vive esta etapa de manera diferente.
«CON LA MENOPAUSIA LA SEXUALIDAD CAMBIA, PERO
NO DESAPARECE; ENCUENTRA NUEVAS FORMAS DE VIVIRSE»
La menopausia a menudo se asocia a mensajes negativos: fragilidad, pérdida de vitalidad o alejamiento de la sexualidad. La sexualidad cambia, pero no desaparece; a veces simplemente encuentra nuevas formas de vivirse.
CUIDARNOS EN ESTA ETAPA
Además del autoconocimiento —clave en cualquier momento de la vida—, algunos hábitos pueden ayudarnos a vivir esta etapa con mayor bienestar: practicar ejercicio físico, especialmente entrenamiento de fuerza y cardiovascular, mantener una alimentación equilibrada, evitar el consumo de alcohol y tabaco y exponernos regularmente a la luz solar.
También es importante cuidar la salud vulvovaginal. Los hidratantes vaginales pueden resultar útiles y, si aparecen molestias, síntomas urinarios o problemas de suelo pélvico, es recomendable acudir a profesionales especializados.
El acompañamiento de ginecología, fisioterapia de suelo pélvico, sexología, nutrición o psicología puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida durante estos años.
SOY IERA GÓMEZ…

Soy fisioterapeuta especialazada en uroginecología desde hace más de ocho años. Con el tiempo entendí también la importancia de la salud hormonal, lo que me llevó a formarme en psiconeuroinmunología (PNI), una disciplina que integra el cuerpo físico con el resto de sistemas del organismo.
En mi consulta acompaño a mujeres y hombres en la mejora de su salud pélvica y hormonal en diferentes etapas de la vida: embarazo y posparto, menopausia o procesos pre y postquirúrgicos. Me apasiona ayudar a las personas a reconectar con su cuerpo y comprender mejor lo que ocurre en él.
